Oso polar en peligro de extinción

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¿El oso polar está en peligro de extinción? Si te estabas haciendo esta pregunta, has llegado al sitio indicado. Efectivamente, el oso polar está en peligro de extinción desde el año 2008, cuando Estados Unidos incluyó a esta especie en dicha lista de animales.

¿Cómo es un oso polar?

El oso polar recibe el nombre científico de ursus maritimus. De este modo, se considera un mamífero marino. De hecho, los osos polares son buenos nadadores. Pueden llegar a alcanzar las seis millas por hora, avanzando con la ayuda de sus patas delanteras.

Esta especie se encuentra en el hielo marino del océano Ártico, como la foca barbuda, la morsa del pacífico o la beluga, entre otras especies. Para sobrevivir a las condiciones climatológicas de la zona y al frío extremo, el oso polar cuenta con una gruesa capa de grasa que lo ayuda a aislarse de la temperatura exterior.

El peso del oso polar oscila entre los 360 y los 590 kilogramos. De hecho, han llegado a existir ejemplares que han superado los 100 kilos de peso. Además, su longitud puede llegar a alcanzar los 2,7 metros. De este modo, es un animal imponente y de gran tamaño. Sin embargo, cuenta con una cabeza pequeña en comparación con otros tipos de osos. También son de tamaño reducido sus orejas, sus ojos y su nariz. El motivo de estas proporciones es la capacidad de reducir la pérdida de calor corporal a través de dichas cavidades.

En cuanto a su color blanco, este le permite camuflarse con el hielo, lo que le da una gran ventaja a la hora de cazar. Respecto a esto último, el oso polar cuenta con un modus operandis de caza muy característico y distintivo. Se alimenta a base de focas anilladas y barbudas principalmente, además de belugas.

¿El oso polar hiberna?

Esta es una pregunta muy común. Lo cierto es, que a diferencia de otros animales, los osos pueden elegir no hibernar si las condiciones son favorables. Los osos hibernan dado que durante el invierno peligra su fuente de alimentación. De este modo, para sobrevivir durante estos meses sin comida, hibernan y le hacen frente a la temporada gracias a la grasa acumulada durante el año.

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En cuanto a los osos polares, estos suelen tener un alto grado de actividad durante el invierno, por lo que no hibernan. En cambio, acumulan grasa durante estos meses del año para protegerse del frío. En verano, la pierden para poder disminuir su temperatura corporal.

¿Cuál es el origen del oso polar?

El oso polar o ursus maritimus es una especie con más de 600.000 años de antigüedad. En un principio, se pensaba que el oso polar era un linaje de osos pardos. No obstante, en 2012, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) reveló nuevos datos de gran interés sobre la historia evolutiva del oso polar. En este estudio, se estudió el ADN nuclear de varios ejemplares de osos polares, pardos y negros. Los resultados obtenidos llegaron a la conclusión de que el oso polar y el oso pardo nacieron hace más de 600.000 años a partir de un ancestro en común.

De acuerdo a estas nuevas revelaciones, el grado de peligro que corre el oso polar es mucho mayor. En un primer momento, con las suposiciones de que esta especie derivaba de los osos pardos, se pensaba que tenía un alto grado de adaptación a las condiciones climáticas de su zona. En cambio, con los datos aportados por el CSIC, la realidad de esta especie se ve mucho más comprometida, ya que puede ser más sensible a los efectos del cambio climático en el ártico.

Oso polar en peligro de extinción

¿Está el oso polar en peligro de extinción?

Sí, actualmente el oso polar está en peligro de extinción. Esta especie se encuentra dentro de la clasificación de ‘Vulnerable’ de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. Mientras que su esperanza de vida alcanza los 30 años, son afortunados aquellos que llegan a los 18 años de vida. Según la organización internacional World Wildlife Fund, quedan, aproximadamente, unos 20.000 ejemplares en todo el mundo. De seguir la situación como hasta ahora, esta especie desaparecería en menos de un siglo.

Seguramente, ahora te estés preguntando por qué está el oso polar en peligro de extinción. Bien, aquí juega un papel fundamental el factor humano. El principal motivo de la situación actual de esta especie es la pérdida de hábitat debido al cambio climático. La subida de las temperaturas en el Océano Ártico tiene como consecuencia un deshielo de la banquisa ártica, que no es más que la zona de caza de la especie. Estas dificultades a la hora de alimentarse provocan que no acumulen las reservas de grasa que necesitan para hacer frente al cambio de estación y al frío.

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Sector industrial

Por otro lado, este deshielo ha resultado ser de provecho para el sector industrial, que ha podido hacer uso de grandes superficies marítimas y terrestres. Este desarrollo industrial resulta muy peligroso para el oso polar y su supervivencia. Así, la contaminación petrolífera es una de las cuestiones que más preocupan a organizaciones internacionales que luchan contra este problema, como WWF. Dichas operaciones petroleras, como adelanta la organización, pueden afectar a toda la cadena alimentaria del ártico, así como expandirse hacia otras zonas.

Todo ello invita a huir de su hábitat natural a los osos polares, que buscan zonas más seguras en las que sobrevivir. De esta manera, pasan a tener que convivir con los seres humanos, alimentándose de la basura y deshechos de estos. En ciertos casos, se da la caza ilegal y no sostenible, la cual es otro motivo más del peligro que sufre este majestuoso animal.

¿Se está haciendo algo para evitar la desaparición del oso polar?

Tal y como comentábamos, son varias las asociaciones que aúnan esfuerzos para evitar que el oso polar desaparezca. Para ello, llevan a cabo diferentes medidas, como promover en las comunidades más cercanas herramientas de disuasión. De esta manera, se disminuyen los conflictos entre osos polares y humanos, mejorando la convivencia entre ambas especies.
Por supuesto, otra de las medidas fundamentales es la reducción de impactos industriales, ya que este es el mayor peligro que corre el oso polar. Del mismo modo, se está buscando el modo de proteger el área de hielo que queda en el ártico.

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