Miedo a la arañas o aracnofobia ¿Cómo superarlo de forma sencilla?

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El miedo a la arañas o aracnofobia es un miedo irracional e intenso hacia los artrópodos. No es un invento ni una tontería, es un trastorno verdadero que afecta a muchas personas y puede provocar crisis de ansiedad y alterar su vida por completo. Conoce cuáles son las causas, síntomas y tratamientos para superar la aracnofobia.

¿Qué es el miedo a la arañas o aracnofobia?

La aracnofobia es el miedo intenso (fobia) a las arañas. No hablamos de un simple temor, sino de algo más fuerte, un estado de la mente en el que la persona que lo padece siente como si de verdad estuviera bajo un serio peligro o amenaza. De hecho, la gente con aracnofobia incluso deja de hacer actividades porque cree que estará en peligro por estos artrópodos. Imagina no ir a una excursión al campo porque tu mayor temor pueda ser encontrarte con una araña, o dejar de ir a un zoológico o no querer entrar en tu oficina porque alguien dijo que vio una araña merodeando.

Porque en la aracnofobia no se le tiene miedo únicamente a las arañas, sino incluso a su hábitat: las telarañas. Es decir, una persona con esta fobia puede temer a las arañas, a las telarañas, a una u otra o a ambas. Evidentemente porque si hay una telaraña, tiene que haber una araña cerca, o eso es lo que piensan las personas con miedo a las arañas.

Cómo tratar el miedo a las arañas o aracnofobia

¿Cuáles son las causas del miedo a las arañas o aracnofobia?

¿Qué es el miedo y por qué sentimos miedo? El miedo es una reacción del cerebro que nos indica que hay peligro y debemos estar alerta ante situaciones que pueden ocasionarnos un daño potencial. ¿Por qué existe el miedo a las arañas? Según Psycom, la aracnofobia podría ser una simple imitación. Por ejemplo si, cuando eres pequeño, alguien de tu familia tiene miedo a las arañas y, al ver una, da un grito terrible, entonces es posible que tú, a la larga, asocies el grito a las arañas y termines, inevitablemente, desarrollando aracnofobia.

También es posible que la aracnofobia sea el resultado de un trauma causado por una mala experiencia con las arañas. Por ejemplo, que una te picara y lo pasaras muy mal. Entonces, es muy probable que desarrolles un miedo, a nivel de fobia, hacia ellas.

La aracnofobia, y la mayoría de las fobias, suele aparecer antes de los 10 años. Pero también es posible que la desarrolles a causa de otros tipos de trastornos de ansiedad. Cuando tienes una crisis de ansiedad severa, puedes sentirte amenazado, como si algo fuera a pasarte. Si en medio de ese ataque te encuentras con una araña, es muy posible que termines cogiéndole miedo intenso a este artrópodo.

¿Cómo sé si tengo miedo a las arañas?

Lo sabrás cuando veas una araña. No a todos nos gustan las arañas y podemos ponernos un poco «nerviosos» al ver una pero no pasa nada, continuamos con nuestras vidas. Una persona que tiene aracnofobia no lo tiene tan fácil. Incluso pensar en las arañas o ver imágenes de ellas puede desatar una serie de reacciones. Pero no podrás saberlo hasta no ver una araña, pensar en ellas o encontrarte con una en la televisión.

Algunos de los síntomas son los que suelen ocurrir en las crisis de ansiedad que sufren las personas aracnofóbicas son:

  • Mareo
  • Náuseas y dolor de estómago
  • Sudoración
  • Temblores
  • Ritmo cardíaco elevado
  • Sofocos
  • Dificultad para respirar
  • Dolor de pecho
  • Llanto

¿Cómo superar la aracnofobia?

Este mal, por suerte, tiene cura. Es posible trabajar en las fobias para que estos no interfieran en la vida cotidiana. Lo mejor es recibir terapia y, si el especialista lo considera adecuado, algún tipo de medicación. También puedes aprender técnicas de meditación que, en caso de ver una araña, pueden ayudarte a reaccionar de una manera más tranquila.

En el caso de la terapia, es posible que la persona sea sometida a la tradicional terapia cognitiva conductual, en la que se intentan remplazar los pensamientos negativos automáticos que se asocian a las arañas, por unos más racionales. Con este método, si tienes aracnofobia y te encuentras a una araña, dejarás de asociarla con un sentimiento repulsivo y de peligro. Pero todo con tiempo y calma. Dentro de la medicación, es posible que un médico recete antidepresivos o ansiolíticos.

¿Qué puedo hacer para superar la aracnofobia?

Además del tratamiento y la terapia, es posible que por tu cuenta «practiques» en casa. Además de la meditación, como ya adelantábamos, puedes leer y aprender todo cuanto puedas sobre las arañas. Así puedes aprender que las arañas solo atacan cuando se sienten amenazadas y que las picaduras de las arañas rara vez causan la muerte, incluso las de la temida viuda negra.

Además, puedes preparar tu casa a prueba de arañas: para empezar, intenta que la casa esté bien iluminada e intenta que no se «formen» espacios cerrados donde una araña podría esconderse. También es importante mantener una limpieza absoluta y sellar puertas y ventanas y cualquier rendija por la que una araña podría colarse. Otra manera de preparar un refugio «antiarañas» es evitando almacenar rocas, piedras y madera en casa, pues a los artrópodos les gusta pasar el rato sobre estos objetos o debajo de ellos.

En el caso de los niños con aracnofobia, gracias a su asombrosa capacidad cognitiva, es posible que aprendan fácilmente todos los datos sobre las arañas, pero también, por ejemplo, si tienes en casa un pequeño con este miedo, puedes «contarle» la historia de Batman: un superhéroe atacado por murciélagos, con una fobia terrible hacia ellos y que terminó enfrentando su miedo (este es al menos, el mensaje que puedes transmitir). Y, si le pica alguna, siempre puedes contarle la de Spiderman.

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