Cáncer de mama en gatos: síntomas y tratamiento

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Contenido del artículo

El cáncer de mama en gatos es uno de los padecimientos cada vez más frecuente en estas mascotas. Consiste en una mutación de las células de las glándulas mamarias en células tumorales que pueden extenderse e invadir otros tejidos. Te contamos que existen maneras de prevenir esta enfermedad en nuestras mascotas, pues es el tercer tipo de cáncer más frecuente.

¿Qué es el cáncer de mama en gatos?

En las hembras de gato, el cáncer de mama es el tercer tipo más frecuente después del linfoma y los tumores en la piel. Desafortunadamente los tumores del cáncer de mama en gatos son malignos la mayoría de las veces y tienen una alta tasa de mortalidad, siendo los adenocarcinomas los más comunes. Otra triste noticia es que cuando se hace el diagnóstico de la enfermedad el 35% de los casos ya presentan metástasis en los tejidos más cercanos; esto es, que el cáncer se ha expandido. La mayoría de las veces se extiende hasta los pulmones a través de los ganglios linfáticos.

Este tipo de cáncer se presenta en las gatas adultas no esterilizadas o en aquellas que no han sido esterilizadas a tiempo y es más común a partir de los once años o más. La raza más propensa es la siamesa; la mayoría de los casos se presentan en esta curiosa raza. Desafortunadamente, el cáncer de mama en gatos siameses aparece en edades tempranas, por eso hay que tener especial cuidado si tienes una mascota de esta raza. La detección temprana, así como una esterilización a tiempo puede suponer una gran diferencia.

Las gatas deben de esterilizarse antes de cumplir un año para prevenir la enfermedad

Causas y factores de riesgo

Existen ciertos factores genéticos que puedes influir en la aparición del cáncer de mama en gatos, también hay ciertos virus y contaminantes en el medioambiente que pueden exponer a nuestras mascotas considerablemente, así como agentes cancerígenos. La causa más común está directamente relacionada con las hormonas, pues los tumores dependen directamente de las hormonas: estrógenos y progestágenos.

Por ejemplo, si el animal recibe un tratamiento con progestágenos de forma continuada, esto aumenta considerablemente el riesgo de desarrollar cáncer. Estas hormonas lo que hacen es aumentar el crecimiento de las glándulas mamarias.

Dentro de los factores de riesgo encontramos:

  • Edad
  • No esterilización
  • Esterilización tardía
  • Raza siamesa

Síntomas del cáncer de mama en gatos

Las gatas tienen ocho mamas que se reparten en dos pares llamados craneales y otros dos caudales. Los tumores en esta zona pueden aparecer de forma individual (una masa única, uniforme, delimitada y móvil); también pueden hacerlo de forma más profunda lo cual produce úlceras e infecciones. También es posible que una sola mama tenga varios nódulos (bultos), pero suele ser más frecuente que más de una mama se vea afectada.

Los nódulos linfáticos también resienten las consecuencias de las células cancerígenas, de ahí que la metástasis sea algo casi inevitable. Pero, ¿cómo saber si la mascota tiene un tumor? Los síntomas son bastante claros, pues notarás un bulto en una o varias mamas; conforme pasen las semanas, también podrás ver que esos bultos van creciendo.

Por otra parte, se presentan úlceras e infecciones en las mamas, que puedes ver perfectamente. Además, la mascota desarrollará problemas en otras zonas del cuerpo, como los pulmones. Otros síntomas son la pérdida de peso y debilidad. Si tu gatita es muy activa, rápido notarás como permanece cada vez más tiempo en cama.

Es muy importante que revises a tu mascota constantemente, particularmente si no está esterilizada, pues la detección temprana puede marcar una gran diferencia. En las primeras etapas de la enfermedad, el único síntoma son los bultos en las mamas; por eso es que debes de estar muy pendiente. Además de revisar a tu mascota, notarás que ella se lame con frecuencia la zona al sentir molestias por los tumores. La ulceración puede aparecer más adelante. Aquí los tumores estallan y la piel que los recubre se ulcera.

Etapas del cáncer de mama en gatos

  1. Bultos de menos de dos centímetros
  2. Bultos de entre dos y tres centímetros
  3. Nódulos de más de tres centímetros que pueden ser o no metastásicos en la misma zona
  4. Nódulos de más de tres centímetros con metástasis en otras partes del cuerpo. Por ejemplo, los pulmones.

Diagnóstico y tratamiento

Si notas un bulto en las mamas de tu mascota tienes que ir de inmediato al veterinario. El especialista practicará diferentes pruebas como analítica de sangre, orina y rayos-X del tórax. También suelen hacer una medición de la tiroides y una revisión física general en la que el veterinario palpará las glándulas mamarias y todo el tejido que las rodea.

El diagnóstico se completa con una ecografía del abdomen. La ecografía y las radiografías sirven para determinar si el cáncer se ha diseminado por el cuerpo; además de para hacer las mediciones exactas y saber precisar en que estadio de la enfermedad se encuentra la mascota.

El cáncer de mama en gatos puede prevenirse con la esterilización

El tratamiento es bastante invasivo. Por lo general se hace una cirugía para extirpar el tumor y las glándulas mamarias. También es posible que el veterinario recomiende quimioterapia. Después de la cirugía el tumor o tumores se mandan al laboratorio para determinar qué tipo de cáncer es y se diagnostica si el cáncer ha hecho metástasis a otros órganos del cuerpo.

La esperanza de vida de las mascotas afectadas con este cáncer varía considerablemente. Si el cáncer está en su primera etapa, es decir, si el tumor mide menos de dos centímetros, la gata puede vivir más de tres años. Por el contrario, si los tumores miden más de tres centímetros, la esperanza se reduce a menos de un año. El pronóstico disminuye aún más si el cáncer ha hecho metástasis y se ha expandido por el cuerpo.

Prevención

El cáncer de mama en gatos se puede prevenir de raíz y, por supuesto, está en tus manos. Si no quieres que tu mascota desarrolle esta mortal enfermedad, lo mejor que puedes hacer es esterilizarla cuando aún es joven. La esterilización debe practicarse antes del primer celo de la mascota y suele recomendarse por los veterinarios cuando la mascota tiene alrededor de seis meses. Por eso las mascotas que son adoptadas en refugios tienen mayores índices de supervivencia, pues las protectoras de animales obligan a los nuevos propietarios a esterilizar a las gatitas antes de cumplir un año.

Si se ha pasado el primer año, pero la mascota aún no ha cumplido los dos, todavía puedes esterilizarla. Eso no evita que pueda desarrollar cáncer de mama, pero las probabilidades disminuyen ligeramente. Cuando pasa los dos años, no existe garantía de que la mascota no presente cáncer, eso sí, aunque la gata sea adulta, debes esterilizarla. Pero, ¿por qué esterilizar a una gata adulta? Porque no solo previenes el cáncer de mama (que es una especie de azar), sino que también previenes otros tipos de cáncer como el de útero, infecciones uterinas y, por supuesto, reduces la sobrepoblación felina en las calles.

Por último te contamos que los anticonceptivos no son una solución. Es cierto, la mascota no tendrá gatitos, pero eso no hace que pueda desarollar cáncer. El no pasar por un embarazo y posterior lactancia no garantiza el desarrollo del cáncer de mama. También hay que destacar que los gatos machos esterilizados pueden presentar cáncer de mama de forma extraordinaria; el cáncer de mama en machos es mucho más agresivo que el de las hembras.

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