Calendario de vacunación para gatos: fechas y vacunas necesarias

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Contenido del artículo

¿Conoces el calendario de vacunación para gatos? Si queremos que nuestra mascota presuma de una salud de hierro, es imprescindible que lleve al día todas las vacunas con las que se evitan numerosas enfermedades, ya sean bacterianas o víricas. Si quieres conocer cuándo tienes que ir al veterinario para prevenir que tu amigo de cuatro patas contraiga cualquier infección, a lo largo de este artículo te describiremos todas las fechas clave para reforzar su sistema inmunológico.

Calendario de vacunación para gatos

El calendario de vacunación para gatos comienza cuando el animal tiene dos meses, tras el destete. Hasta entonces, el felino está protegido a través de las defensas que le aporta la lactancia materna. A las siete semanas, esta inmunidad que le proporciona la madre comienza a desaparecer. Por ello, es en este momento cuando tenemos que empezar a ponerle las vacunas. Es más: hasta que no lo hagamos, no es nada recomendable que el minino tenga contacto con el exterior o con otros animales para evitar que pueda enfermar.

Antes de comenzar con las vacunas, es imprescindible desparasitarle cuando cumpla el mes y medio de edad. Asimismo, debemos hacerle un test de leucemia e inmunodeficiencia con el fin de conocer si es o no portador.

Primeras vacunas

Hecho lo anterior, la primera vacuna que debe recibir es la trivalente frente a la rinotraqueitis, la panleucopenia y el calcivirus, a los dos meses. Quince días después llegaría el turno de la vacuna de la leucemia felina. A los tres meses debe repetir con la trivalente con una segunda dosis. Lo mismo sucede con la de la leucemia a los tres meses y medio, es decir, hay que volver a ponérsela. Al cumplir los cuatro meses es el momento de vacunarle contra la rabia.

La trivalente es primordial si queremos que nuestro gato esté protegido y presuma de una vida sana, pero las demás suelen denominarse optativas, aunque son muy recomendables. Por otro lado, si tu gato va a salir al exterior, no prescindas de la vacuna de la leucemia: se trata de una decisión que puede salvarle la vida.

Plan de vacunación para gatos adultos

Una vez al año es importante revacunar a nuestro gato para seguir protegiéndole de graves enfermedades. De este modo, las vacunas para gatos adultos serían: la vacuna trivalente, la de la rabia y la de la leucemia felina. Aún así, te aconsejamos que consultes las leyes de cada país para conocer realmente cuáles son las obligatorias, aunque nosotros te recomendamos que protejas a tu compañero peludo con todos los recursos que tengas a tu disposición.

Calendario de vacunación para gatos

Enfermedades que se combaten con la vacunación

Por un lado, con la vacunación el animal hace frente a la rinotraqueitis. Se trata de una enfermedad respiratoria contagiosa cuyos síntomas son los mocos, los estornudos y las secreciones oculares. Asimismo, se encuentra la panleucopenia felina, que se corresponde con la parvovirus en perros. Su gravedad provoca la muerte del 80% de los cachorros y el 40% de los gatos adultos que la sufren. Entre sus consecuencias se encuentran el decaimiento, la disminución de glóbulos blancos, la deshidratación, la debilidad, las diarreas y los vómitos. Igualmente, cabe destacar que también se hace muy peligrosa porque es muy contagiosa.

Los gatos pueden contraer además el calcivirus. Es muy similar a la gripe y, por ello, afecta a las vías respiratorias. Por otra parte, la leucemia es mortal: afecta al sistema inmune y se contagia con facilidad. Igualmente, produce tumores en diferentes órganos. Asimismo, los felinos también tienen la posibilidad de sufrir la rabia, que puede contagiársela a los humanos a través de un mordisco.

Otras enfermedades que afectan a los gatos

Otras enfermedades que afectan a los gatos son la inmunodeficiencia felina (FIV) y la peritonitis infecciosa felina (PIF). La primera de ellas se asemeja al VIH humano. A pesar de que existe una vacuna para hacer frente a este problema, su eficacia no ha sido demostrada. Por ello, no siempre es recomendable ponérsela. En el caso de que la sufra, existe un tratamiento que mantiene al animal estable y con una buena calidad de vida.

En relación con la PIF, se trata de una enfermedad incurable y mortal. Sucede lo mismo que en el caso anterior, la vacuna que le hace frente no tiene demostrada su valía, por lo que en ocasiones es mejor no suministrársela.

Efectos secundarios de las vacunas

Es posible que los animales, tras recibir las vacunas, sufran efectos secundarios, aunque no suelen ser importantes. Aún así, es recomendable vigilarlos por si nos toca reaccionar ante cualquier problema. Por ejemplo, podemos notar que el animal está más cansado de lo normal. Por esta razón habrá momentos en los que preferirá esconderse.

Asimismo, en ocasiones notaremos que está más caliente, por lo que es posible que tenga fiebre. Si esta permanece, es necesario acudir con él a un veterinario para que le trate. La falta de apetito y la inflamación de la zona del pinchazo también pueden darse. Además, también es posible que el gato sufra problemas respiratorios. En este caso, debemos acudir inmediatamente a un profesional para que le atienda con la mayor rapidez posible.

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