Solicitar un perro guía ¿Cómo hacerlo y cuándo es necesario?

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Que el perro es el mejor amigo del hombre no es solo un dicho popular, sino un hecho probado: nos dan compañía, cariño, lealtad, e incluso mejoran nuestra salud al obligarnos a salir a pasear con ellos cada día. Pero, además de ser compañeros fieles, en muchos casos los perros son auténticos instrumentos de apoyo que permiten a las personas discapacitadas llevar una vida completamente normal en lo emocional, como es el caso de los perros de terapia, y en lo funcional, como ocurre por ejemplo con los perros guía. En este artículo os contamos qué tipos de perros son los adecuados para este trabajo y cómo se puede solicitar un perro guía.

¿Qué es un perro guía?

Los perros guía son perros especialmente elegidos y entrenados para mejorar la independencia y la calidad de vida de las personas discapacitadas ayudándolas a realizar una gran variedad de tareas cotidianas. Por ley, los perros guía pueden ir a cualquier lugar que su humano puede ir, y se les permite la entrada en restaurantes, aeropuertos y otros lugares públicos que normalmente están cerrados a los perros.

¿Cómo se puede solicitar un perro guía en España?

En España, la entidad encargada de gestionar la solicitud de un perro guía es la Fundación ONCE, que proporciona estos animales a las personas con discapacidad visual afiliadas a la misma. Pero para solicitar un perro guía a la ONCE no basta con estar afiliado, sino que deben cumplirse una serie de condiciones por parte del solicitante:  

  • Ser mayor de edad
  • Contar con los medios económicos y el espacio necesario para asumir el cuidado de un perro
  • Que sepa desplazarse con bastón de forma autónoma (es decir, orientarse y seguir rutas por sí mismo)
  • Que necesite el perro por razones de movilidad, no solo como animal de terapia o compañía.

Estos factores se evalúan por parte de un técnico de rehabilitación, un trabajador social, un psicólogo y un médico, que elaborarán los informes necesarios conforme a la normativa vigente para valorar la idoneidad para ser usuario de perro guía.

La solicitud se realiza en el centro de adscripción de la ONCE donde esté afiliado el solicitante y, caso de ser aceptada, se pasa a la Fundación ONCE del Perro Guía en la que se encargan de que obtengas el perro más adecuado para las cualidades y necesidades de cada solicitante.

Una vez concedido el perro, el solicitante debe hacer un curso de usuario de perro guía para adquirir la formación teórica y práctica necesaria para aprender a utilizar el perro y vincularse con él para formar un equipo de trabajo que funcione. Además, la Fundación proporciona también al usuario el material de manejo adecuado para su perro (asa, arnés, collar, correa, silbato, etc.) y le asesora en materia técnica y veterinaria.

¿Qué razas pueden ser perros guía y qué características deben poseer?

Las razas más comunes usadas son los Golden o Labrador Retrievers son populares, aunque otras muchas razas como el Pastor Alemán han sido entrenadas también para este propósito.

Cuándo solicitar un perro guía

Un perro guía debe tener la combinación correcta de inteligencia, instinto de protección y obediencia para calificar para ser un perro guía, pero también se necesita un poco de entrenamiento por parte del dueño para saber cómo manejar un perro guía y interpretan las señales que el perro da.

Habilidades de socialización

Además de ser obediente, otra importante cualidad que debe poseer un perro guía es la capacidad de socialización, para que no tenga miedo a las personas ni a otros perros, y no suponga un peligro ni una fuente de conflicto para su dueño.

Realizar tareas concretas

Un buen perro guía debe tener la capacidad de hacer las tareas de trabajo que el dueño no puede hacer por sí mismo, como por ejemplo ir a buscar medicinas, abrir cajones o puertas, ayudarle a sortear obstáculos, etc.

Entrenamiento de acceso público

La forma en que un perro actúa en las áreas públicas es crucial para ser un buen perro guía. Estos perros no deben responder mal a estímulos externos como ruidos, olores, tráfico, situaciones de caos, multitudes, etc, y tienen que tener la capacidad de conservar la calma. En este sentido, existen una serie de reglas que los perros guías deben ser capaces de cumplir para poder ser considerados como tales:

  • No olfatear a las personas ni sus pertetencias
  • No ladrar a las personas u otros animales
  • No pedir comida ni intentar alcanzarla por sus propios medios
  • No saltar sobre personas u objetos
  • No acudir a olisquear ni atacar a otros animales
  • No tener un comportamiento sobreexcitado o hiperactivo ante el ruido y ajetreo de la calle
  • No hacer sus necesidades dónde y cuando quiera, sino en el lugar y en el momento en que se le ordene.
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