¿Por qué se dice que tener un gato en casa trae buena suerte?

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¿Es verdad que tener un gato en casa trae buena suerte? Para muchas culturas, desde tiempos ancestrales, los gatos son animales muy espirituales y llenos de energía. Si no, te invitamos a observar numerosos comercios japoneses que tienen, indiscutiblemente, un gato custodiando el local.

Sí, tener un gato en casa trae buena suerte

Todo el que haya tenido un gato en casa alguna vez estará de acuerdo con que los gatos son animales muy místicos. No sabemos bien por qué, pero se trata de una especie de sexto sentido que los dueños de felinos atribuimos a estas mascotas. Además, tienen esa especie de poder de tranquilizarnos y relajarnos. Pero no es solo cosa nuestra: se trata de una serie de creencias que dicen que tener un gato en casa trae buena suerte, y se remontan a hace miles de años.

Hay gente que se pregunta si tener un gato como mascota es bueno o no, para la salud. A los gatos se les ha adorado y odiado por igual a lo largo de la historia. Hubo un tiempo que se les veneraba como dioses y, a día de hoy, hay quien los aborrece por la toxoplasmosis. Seguro has escuchado hablar alguna vez de esta enfermedad que afecta a los gatos y que los ha demonizado.

Desde la desinformación son muchas las personas que piensan que un gato sí o sí es portador del toxoplasma gondii que acarrea complicaciones a las mujeres embarazadas o que quieren estarlo. Y no, un gato por sí solo no adquiere la enfermedad: debe de comer carne cruda de vaca en mal estado u otro tipo de animales, pero los gatos no son los únicos que pueden “contagiar” la enfermedad.

En el Antiguo Egipto eran considerados dioses y se les momificaba

Por otra parte, te contamos que un gato es un excelente compañero como mascota. Para empezar, son animales bastante independientes en cuanto a que no tienes que llevarlos de paseo varias veces al día. Tampoco son animales que estén sobre ti todo el tiempo. Hay algunos que disfrutan sus momentos de soledad y otros en los que buscan la compañía humana. Los hay de diferente temperamento, pero todos son astutos, pacientes, sensibles y muy dormilones.

Todo es cuestión de creencias, pero daño no va a hacerte tener un gato en casa, ya sea que creas o no en su buena suerte.

¿Por qué tener un gato en casa trae buena suerte?

Para empezar, los gatos tienen 7 vidas, o esa es la creencia más arraigada. Es muy listo y es capaz de salir airoso de numerosas situaciones: tal vez por eso se le atribuyan esas vidas gatunas bien aprovechadas. Repasemos algunas de las creencias más aceptadas a lo largo de la historia y que han servido para confirmar la idea de que tener un gato en casa trae buena suerte.

Un dios en el Antiguo Egipto

No es de extrañar que se atribuya a Egipto la domesticación de la especie felina alrededor del IV milenio a.C. Y es que, para los egipcios, los gatos eran sinónimo de protección (por estar emparentados con los leones). Se les consideraba una reencarnación de la diosa Bastet, que representaba el amor, la protección y la armonía. Según esta creencia, los gatos eran embalsamados y momificados al morir; se esperaba que la familia que perdiese un gato se afeitara las cejas y guardara luto durante los 70 días que duraba la momificación, en señal de tristeza y respeto.

Los gatos eran enterrados con sus dueños en numerosas ocasiones y podemos ver representaciones de estas enigmáticas criaturas en forma de estatuas, esculturas, pinturas, jarrones, joyas, vasijas, etcétera. Ya sea porque fuera una representación de la diosa Bastet o no, para los egipcios eran un amuleto de buena suerte.

¿Por qué los griegos robaban gatos?

A los egipcios lo de comerciar con sus venerados gatos no era algo viable. Así que los griegos robaron unos cuantos pares y los llevaron al Mediterráneo. Así fue como los gatos entraron a Europa. Los griegos no sentían especial afecto por estos animales y eran considerados como regalos caros traídos de Egipto. Pero entonces aparecieron los romanos, con quienes los griegos sí comerciaron.

Aunque los romanos tampoco eran muy cercanos a los gatos, pensaban que estos animales cambiaban los ojos de color gracias a una poderosa conexión con las fases de la luna. Al contrario que en Egipto, donde pensaban que los ojos de los gatos reflejaban los rayos del sol.

Buenos con las cosechas

Según los europeos del medievo, tener un gato en casa trae buena suerte, al menos si eres agricultor. Por aquel entonces los gatos eran utilizados no solo por sus dotes de cazadores de roedores y alimañas, sino porque se pensaba eran fundamentales para que la cosecha prosperara. De ahí que se les tratara con mucho respeto. ¡Impensable hacerle daño a un gato medieval!

Tener un gato en casa trae buena suerte, especialmente si es de color negro

Tener un gato en casa trae en buena suerte, aunque sea de color negro

No importa el color, los gatos en general son de buena suerte. Aunque los de color negro son los más despreciados por mucha gente porque atribuyen el color a la mala suerte. ¡Todo lo contrario! Según algunas culturas, los gatos negros tienen incluso más suerte que los blancos, los amarillos o los multicolor. El problema es que a los gatos negros se les empezó a asociar con la brujería y muchos miembros de la iglesia durante el medievo los consideraron demonios.

Suerte en el nuevo hogar

En el antiguo reino tailandés de Siam, era una tradición regalar una pareja de gatos Korat a las mujeres a punto de casarse. Los gatos Korat, característicos por sus preciosos ojos azules, recibían el nombre de Si-Sawat que significa buena suerte.

Te sorprenderá saber que actualmente en Gran Bretaña siguen creyendo en la suerte de los gatos, particularmente de los negros. Y es que todavía piensan que si un gato negro camina delante de los novios, es sinónimo de que se avecina un buen matrimonio. Lo mismo piensan los británicos de los gatos blancos.

El gato de la fortuna

El origen del gato de la fortuna (ese muñeco que creemos nos saluda) es China, pero en realidad aparecieron en Japón. En Japón, como ya adelantábamos, muchas tiendas tienen un gato (de los de verdad) en un lugar privilegiado del comercio. Se cree que atraen la buena fortuna y son una manera, también, de dar la bienvenida a los clientes y desearles que la buena fortuna también los acompañe.

Aunque también es posible que te encuentres con infinidad de tiendas que tienen la figura decorativa de un gato alzando la pata. Se llama Maneki Neko o gato de la suerte o de la fortuna. Aunque pensamos que el gato nos está saludando, en realidad nos invita a entrar a un lugar y sirven para atraer la buena fortuna al dueño. Los hay de varios colores y cada uno tiene un significado distinto. Se pueden asociar al amor, la fortuna, el dinero y riqueza, la suerte, atracción de buenas vibraciones o para alejar a los espíritus.

¡Incluso hay un templo en Tokio dedicado a los gatos! Muchos lo visitan para rezar a sus gatos y presentar ofrendas.

Según el feng-shui, tener un gato en casa trae buena suerte

Para el Feng-Shui, lo más importante es conseguir una influencia positiva del espacio que ocupamos. De ahí que, según esta corriente, sea necesario reorganizar los muebles de la casa, colocarlos de cierta manera, rodearnos de plantas y, en este caso, también de animales para mejorar nuestro flujo de energía. Y, curiosamente, es el gato el que mejor potencia esta energía.

Los gatos ayudan a atraer energías positivas, pero para poder conseguir esta suerte de fortuna, tu mascota debe ser un gato feliz, un animal que esté bien cuidado físicamente, pero que también tenga un bienestar anímico y mental. Así que puedes comenzar por mimar a tu mascota y proporcionarle la felicidad que necesita.

Se cree que los gatos tienen una especie de radar que detecta las malas energías. Podrás descubrir el sitio de tu casa con mejores vibraciones porque es posible que se trate del lugar en el que a tu mascota le gusta dormir; por el contrario, si tu gato no visita mucha una habitación o huye de un rincón en concreto, es posible que signifique que ahí hay energías negativas. ¿Qué hacer? Empieza por reacomodar la habitación. ¡Es posible que sea el comienzo de tu buena suerte!

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