Opciones para saber qué hacer con un gato abandonado

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Casi todos hemos visto un gato abandonado por la calle o en algún parque. Si es un gato adulto, es posible que no se acerque a ti, a menos que tenga mucha hambre y te vea comer algo. La cosa cambia cuando se trata de un gatito pequeño. Si eres de esas personas que, sin dudarlo, correría a socorrer al animal, te contamos qué hacer con un gato abandonado para poder ayudarlo en condiciones.

¿Qué hacer con un gato abandonado?

Existen un sinfín de situaciones en las que podrías encontrarte con un gato abandonado. También existe diferencia entre lo que debes y no hacer según el tipo de gato que te encuentres. Para empezar, es posible que un gato se acerque a tu casa y mantenga una distancia prudente; tal vez esté buscando alimento o un refugio (en caso de lluvia, calor extremo o frío). Si se trata de una hembra, quizá el animal intente hacerse con un sitio cálido para tener a sus crías o esté en la labor de encontrar alimento para sus cachorros. Otra posibilidad es ver a un gato abandonado merodeando por la calle. Casi siempre todos los gatos que puedes avistar estarán intentando hacerse con algo para comer.

Debes de tener cuidado si te encuentras con un gato salvaje en la calle

En cuanto al tipo de gato que puede cruzarse en tu camino te contamos que debes hacer una clara diferencia. Primero tenemos a los gatos salvajes, los que nunca han sido domesticados. Es bastante improbable que uno de estos gatos se acerque a ti. En segundo lugar se encuentran los gatos abandonados o perdidos; aquellos que alguna vez tuvieron dueño y, por circunstancias adversas, terminaron en la calle. Por otro lado encontramos 2 tipos de gatos para 2 situaciones que requieren especial cuidado: los gatos malheridos y los gatitos.

¿Cómo actuar de forma adecuada con un gato abandonado?

Lo primero es determinar la situación ante la que te encuentras. Los gatitos, como es lógico, son los más fáciles de identificar. Los gatos heridos pueden distinguirse sin problemas si la herida está a simple vista, a menos que tenga heridas internas o alguna enfermedad. ¿Cómo saber si el gato está enfermo? Lo notarás enseguida en su comportamiento. Si le ofreces agua o alimentos y el animal tiene dolor, fiebre o cualquier otro padecimiento, es posible que rechace la comida.

En el caso de los gatos salvajes, es poco probable que estos dejen que tú te acerques a ellos. Lo más común es que salgan huyendo. Lo mejor que puedes hacer para identificarlos es aproximarte a ellos con cautela y observar la reacción que tienen al verte. No hagas presión, si tienes tiempo de sobre, obsérvalos. Los gatos perdidos o abandonados suelen ser los más dóciles. Aunque con desconfianza, una vez que se percaten de que quieres ayudarlos es posible que ellos busquen tus mimos y atención. Otra característica que distingue a un gato salvaje de uno perdido o abandonado, es el aspecto. Los gatos salvajes por lo general se ven sanos y limpios, mientras que uno que se ha extraviado, suele verse desaliñado y sucio.

Te recomendamos alimentarlo con pienso y agua. Por ningún motivo le proporciones leche al gato.

¿Dejarlo o llevarlo a casa?

Desde la asociación American Pets Alive recomiendan dejar al gato donde se encuentra. Si quieres ayudarlo, puedes proporcionarle alimento y agua fresca y continuar con tu vida. Todo depende también del lugar donde veas al animal. Por ejemplo, si se trata de un sitio bastante despoblado, es posible que el gato tenga dificultades para encontrar comida. Si es un lugar que frecuentas, tal vez puedas, de cuando en cuando, llevarle lo que necesita. Si por el contrario, el gato se encuentra en una zona de casas o restaurantes, es posible que se trate de un gato comunitario; aunque es bastante difícil: a muchas personas no les gustan los gatos.

¿Qué hacer con un gato abandonado? Lo primero es observarlo.

Con los gatos salvajes te recomendamos tener especial cuidado. Recuerda que no son gatos domésticos y tienden a ser agresivos de sentirse amenazados. En caso de intentar manipularlos, lo más aconsejable es ponerte guantes gruesos y mangas largas para evitar rasguños o mordiscos.

Si es un gato que está herido o enfermo, lo más recomendable es que llames a un refugio de animales o a un veterinario, de preferencia, con servicio de ambulancia. Recuerda que puedes complicar más la lesión o enfermedad si eres tú quien manipula al animal. Los veterinarios son los expertos y ellos conocen la mejor forma de transportar a un herido para no ocasionar más daños.

En el caso de los gatitos lo más recomendable es sentarte a una distancia considerable, durante tiempo suficiente y observarlo. Si te encuentras a la camada completa, es posible que la madre esté cerca y solo se haya alejado para encontrar alimento. Si solo hay un cachorro, quizá este se ha perdido del resto. De todas formas, evita cogerlo a prisa. Espera un poco porque es posible que la madre vuelva en algún momento. Después de un tiempo prudente, sabrás que es momento de actuar.

Búsqueda del dueño

Si te has cruzado con un gato de buen tamaño, que se ve sano, pelaje suave y actitud cariñosa, es posible que te encuentres ante un gato perdido o abandonado. Lo primero que puedes hacer es verificar si tiene collar o microchip (esto podrá decírtelo un veterinario). Una vez hechas las comprobaciones y si no tiene ni collar ni chip, te sugerimos hacerle una foto bastante legible y subirla a las redes sociales. Distribuye la imagen entre tus familiares y amigos. No olvides el poder que tienen las redes sociales y tal vez hagas posible que una persona se reencuentre con su mascota.

Si las redes sociales no te parecen suficiente, prueba con pegar carteles a la vieja usanza. No olvides añadir detalles como el color de pelo o señas particulares del animal.

Asilo temporal

Tienes que tener en cuenta que si decides llevar a la mascota a casa, debes preparar tu hogar para recibirlo. Sé consciente de que, en caso de que no quieras quedarte con él, es posible que tengas que albergarlo durante un par de semanas e incluso, meses, antes de que alguien decida adoptarlo (si actúas a través de un refugio). Prepara un sitio cómodo de la casa y dale todo el amor que puedas proporcionarle. Si tienes otras mascotas, días antes de la llegada del nuevo huésped (en caso de que esté herido y deba permanecer en la veterinaria unos días) lleva una prenda impregnada con su olor.

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