Problemas de que tu perro beba de los charcos y como quitarle la manía

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Los perros, especialmente cuando son cachorros, tienden a llevarse a la boca cualquier cosa que ven por la calle, ya sea comida u objetos. Además, si tienen sed no tienen manías y beben agua hasta de un charco porque, para ellos, es algo normal y algo que harían si vivieran en un estado salvaje. Lamentablemente, que tu perro beba de los charcos puede acarrear problemas de salud. Te explicamos qué puede pasar y cómo puedes quitarle esa manía.

Problemas de que tu perro beba de los charcos

Aunque a veces ellos son mucho más rápidos que nosotros, hay que intentar evitar que los perros beban de charcos o de aguas estancadas. Pero ¿por qué? Sobre todo porque muchas veces desconocemos el origen de ese charco. ¿Y si alguien ha tirado ahí un cubo de agua con detergente, lejía o cualquier sustancia tóxica? Como no sabemos de dónde ha salido ese charco, lo mejor que podemos hacer es evitar que beban de él.

Tampoco tenemos que dejar que beban de agua estancada por la lluvia, de una fuente o cualquier otro origen aunque, a simple vista, pueda parecernos inofensivo. Esto es porque el agua estancada acumula muchas más bacterias que la que tiene un curso y se renueva.

Problemas de un perro que bebe de charcos

Posibles enfermedades

La leptospirosis es una de las enfermedades que puede sufrir un perro que ha bebido de un charco o cualquier agua estancada. Esta enfermedad la causa una bacteria que está presente en la orina de los animales y que también puede estar presente en charcos, estanques o fuentes donde no hay una renovación de agua. Los síntomas de esta enfermedad son fiebre, cansancio y sangre en la orina.

Las cianobacterias son unas bacterias que se encuentran en aguas estancadas y podrían provocar la muerte del can. La buena noticia es que son visibles y tienen un color verde azulado. Si sabes que ha consumido este tipo de bacterias, tendrás que acudir cuanto antes al veterinario.

El agua de charcos y el agua estancada en general tiene bacterias que también podría provocarle al perro vómitos y gastroenteritis. Así que, en general, lo mejor que podemos hacer es evitar que beban agua de ahí.

¡Cuidado con el agua de la playa!

El agua de la playa no es un charco ni está estancada, pero es importante que los perros no beban de ahí. El agua del mar, además de sal, tiene una gran cantidad de toxinas y bacterias, además de arena y algas marinas. Seguramente si te llevas a tu perro a la playa para que juegue, le entrará sed y, de forma automática, beberá agua del mar. ¡Mucho cuidado porque podría intoxicarse!

Si tu perro ha bebido mucha agua de la playa, puede sufrir diarrea, vómitos, deshidratación generalizada, mareos, nerviosismo y decadencia anímica. En cualquiera de estos casos deberás acudir cuanto antes al veterinario.

Aclaramos que el agua del mar no es perjudicial solo para los perros, también lo es para nosotros.

¿Cómo puedes evitar que tu perro beba de charcos?

Muchas personas te dirán que le pongas bozal al perro, que le pegues un tirón de correa o que le regañes cada vez que beba agua de un charco. Ninguno de estos métodos es la solución, ya que para él beber es algo natural y necesario y no entiende por qué esa agua no y otra sí.

Si sabes que tu perro bebe de los charcos, cuando te aproximes a uno desvía su atención hacia otro lado o suavemente cambia de dirección durante el paseo para esquivarlo. Hazlo con total naturalidad, sin darle importancia. Además, lleva contigo siempre una botella de agua y cuando vaya a beber de un lugar inapropiado ofrécele agua de la botella. Siempre actúa con normalidad, sin tensión, sin nervios y sin gritos.

A veces la solución no es premiar al perro con chucherías cuando obedece y, finalmente, no bebe del charco. Algunos perros se vuelven adictos a los premios y lo hacen más para obtener esas chucherías. Así que mucho cuidado con la adicción a los premios.

No te alarmes si un día tu perro bebe agua de un charco, porque beber de él no significa que vaya a coger sí o sí una bacteria y se vaya a poner enfermo. Si justo acaba de llover y el perro se acerca a uno de esos charcos a beber, seguramente no le pase nada porque aún no ha habido tiempo a que se generen bacterias. Eso sí, no le dejes y llévatelo, con la calma, del lugar. Recuerda que el castigo no es la solución, ya que para él beber es algo normal, natural y necesario. Seguramente no entienda por qué está mal beber de ahí, ya que para él es agua, sin más.

Ahora que ya sabes los problemas que puede generar que tu perro beba de los charcos, ¡mucho cuidado!

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