Perros Policía ¿Cómo se preparan desde cachorros para ayudarnos?

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Contenido del artículo

Estamos acostumbrados al trabajo de los perros policía. Sin duda, son animales que conocen su trabajo y siempre lo llevan a cabo a la perfección. Detectan drogas, encuentran bombas y buscan personas, entre otras muchas labores. Por supuesto, detrás de este tipo de actitudes existe un gran esfuerzo a través del cual se enseña al can a actuar en las distintas situaciones. Tal es su obediencia y fidelidad a su profesión, que jamás se replantean ninguna orden. Su valentía está por encima de todo, y esto tiene múltiples consecuencias, entre las que se encuentran salvar vidas y conseguir frenar multitud de injusticias.

Perros policía

Sin duda, son héroes de cuatro patas que llevan su profesionalidad al extremo en cada una de sus misiones. Por supuesto, necesitan meses de preparación hasta que están listos para ingresar en el Cuerpo de Policía como un miembro más. Cabe destacar, que existen numerosas especialidades dentro de los distintos Cuerpos de Seguridad. Así, dentro de cada una de ellas, los perros aprenden a desempeñar misiones concretas, desde la búsqueda de papel moneda hasta la detección de restos biológicos o cebos envenenados. Ahora, todos necesitan una dura formación que logran superar mediante la constancia, el buen trato, los premios, los juegos y estrechos vínculos con sus cuidadores.

A continuación, explicaremos cómo estos animales llegan a ganarse el corazón de la sociedad debido a su valor y a su trabajo constante.

Características previas de los perros policía

No todos los canes puedes llegan a ser perros policía. Sin duda, antes de comenzar la preparación, el entrenador tendrá que ver en el animal un conjunto de características que demuestren que será capaz de realizar cada trabajo que se le pueda asignar en un futuro.

Socialización

Si ya es importante la socialización en cualquier perro, lo es aún más en un perro policía. Se trata de animales que necesitan una alta capacidad de equilibrio puesto que se van a enfrentar a ruidos, tráfico y conflictos. También a diferentes tipos de superficies, escaleras, derrumbes, terrenos resbaladizos, escaleras mecánicas, cintas móviles y obstáculos. Por este motivo, desde las 8 semanas a los 6 meses el trabajador se centrará en este aspecto. El fin es evitar futuros traumas psicológicos, fobias o incluso rencores.

El vínculo

perros policía

El vínculo con el animal se consigue a través de cuidados diarios. Por ejemplo, son muy importantes pequeños gestos como su cepillado, sus paseos o el juego. Los adiestradores, además, destacan un dato muy concreto, y es que los perros ya saben sentarse, tumbarse y ladrar. Por este motivo, lo único que hay que conseguir es que hagan lo que ya saben, pero justo en el momento que se les indique, sea cual sea la situación. La obediencia debe ser total.

El cobro

Una vez se ha conseguido el vínculo, al perro se le enseña el cobro. Este consiste en recoger el juguete y que nos lo traiga otra vez, para volverlo a lanzar. Se comienza con distancias cortas para ir aumentándolas cada vez más. El paso siguiente sería esconder el juguete y lograr que el futuro perro policía lo encuentre.

El olfato

En el momento en el que hayamos conseguido superar los puntos anteriores, se seguirá con la estimulación del olfato. En esta ocasión con comida, con el fin de que se le desarrolle al máximo.

Defensa y ataque

Se trata de un elemento imprescindible dentro del entrenamiento. Cualquier perro policía, incluso los que se dedican exclusivamente a la vigilancia, por ejemplo en un aeropuerto, está perfectamente preparado para atacar e inmovilizar a un agresor, procurando siempre causarle el menor daño posible. 

Entrenamiento específico

perros policía

Como ya hemos dicho antes, no todos los perros realizan los mismos tipos de trabajo. Por esta razón, es importante, una vez alcanzados los puntos comunes que reúne este tipo de educación, recibir un entrenamiento específico para llegar a ser perros policías que estén a la altura de cualquier circunstancia.

Detectar explosivos o sustancias tóxicas, seguir el rastro de una persona desaparecida o perseguir a un posible delincuente puede ser parte de su trabajo. Así, el can se entrena a base de ejercicios en los que debe encontrar algo determinado solo con su olfato y saber tener una actitud determinada una vez haya logrado su objetivo. Por supuesto, tras el trabajo bien hecho, el animal siempre recibe su premio.

Ventajas de los perros policía

Para terminar este artículo, queremos mostrar a través de varios ejemplos el valor de un perro policía en los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad. Supongamos que para el registro de una casa, en busca de sustancias estupefacientes, varios agentes tardarían aproximadamente dos horas en lograr su objetivo. Ahora, en el mismo lugar, un perro, con una minuciosidad excepcional, en 15 minutos no solo tendría localizado el olor, si es que lo hubiera, sino que también daría indicaciones al guía de que haya habido con anterioridad. Lo mismo sucede en los coches, ya que los canes son capaces de olfatearlos en menos de dos minutos, o en bosques, descampados o naves industriales, lugares en los que sería imposible detectar muchos rastros por parte de los humanos. También pueden encontrar dinero prácticamente inoloro o explosivos, detectando su presencia a larga distancia y sin contacto físico.

En definitiva, un perro policía aporta, ante todo, rapidez y eficacia, causando las mínimas molestias a la población, por ejemplo, eliminando registros que sin el animal podrían tardar largas horas en efectuarse. Por supuesto, gracias a estos canes profesionales, la seguridad es mayor en zonas como aeropuertos, fronteras o eventos deportivos, ya que son capaces de prevenir un atentado, entre otras muchas acciones.

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