Todo lo que debes saber sobre el hipogrifo, el animal mitológico más famoso

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Según Jorge Luis Borges, el hipogrifo nació con el propósito de «significar imposibilidad e incongruencia», porque fue el poeta Virgilio el que habló de mejorar la raza cruzando caballos con grifos. A lo largo de muchos siglos se han escrito incontables textos sobre estos animales y se les ha representado en múltiples obras artísticas con un solo propósito: hacerlos reales.

Los orígenes del hipogrifo

Si Virgilio habló de «encastar caballos con grifos», no fue sino hasta principios del siglo XVI cuando Ludovico Ariosto retomó las ideas del poeta latino e inventó al hipogrifo en su famoso (y muy extenso) poema épico El Orlando furioso. Para nombrar a esta bestia (en 1516), Ariosto utilizó la palabra griega híppos (caballo) y la italiana grifo, para bautizar así a su ippogrifo.

¿Y qué es un grifo? Se trata de un animal fantástico y mitológico, representado en pinturas y esculturas de los babilonios, asirios y persas. Los grifos tienen las patas delanteras y la cabeza de águila gigante; su cuerpo y patas traseras son las de un león. Según Virgilio, los grifos debían de cruzarse con los caballos para producir una especie única. Inspirado en Virgilio y su poema Églogas, Ludovico Ariosto terminó por inventar a esta mitológica criatura y la llamó hipogrifo. Incluso, Ariosto hizo un grabado del hipogrifo para poder ilustrar su poema.

El hipogrifo tiene cabeza de águila y cuerpo de caballo

Según El Orlando furioso, el hipogrifo es el resultado de la unión entre un grifo y una yegua. En este poema, el hipogrifo es representado como una criatura muy veloz, capaz de volar por todo el mundo; a lomos del hipogrifo vuelan los magos y los héroes, como el famoso Ruggiero que liberó a Angélica de sus captores, a lomos de una de estas bestias. Aunque se le conoce hoy en día como un animal mitológico, en realidad el hipogrifo no aparece en ningún mito o leyenda antigua. Así que se considera, según los expertos en la materia, que no es más que la libre invención de un poeta del ciclo carolingio. Sin embargo, existen algunas representaciones artísticas muy antiguas de criaturas que se asemejan al hipogrifo.

A día de hoy todavía no existen evidencias de que las personas creyeran en el hipogrifo, como si lo hacían respecto de hadas, dragones o unicornios. Según tradiciones medievales, esta bestia viviría en el condado de Rosellón, actual territorio francés. Allí se cree que aparecieron huellas de grandes garras sobre una roca.

El hipogrifo según Newton Scamander

Aunque el hipogrifo ha existido desde época medieval, no ha vuelto a ser popular sino hasta el siglo XX gracias a la saga de Harry Potter, de J.K. Rowling. En sus libros, Rowling nos acerca al hipogrifo y lo hace a través de su libro Animales Fantásticos y dónde encontrarlos, «escrito» por Newt Scamander (también personaje de Rowling).

Según este libro, el hipogrifo se considera una criatura clasificada por el Ministerio de Magia en nivel XXX, es decir, que los magos competentes pueden sobrevivir en presencia de un hipogrifo. Scamander, según Rowling, dice que los hipogrifos son de Europa, pero han conseguido expandirse por todo el mundo. Estas criaturas tienen la cabeza, las alas y las patas delanteras de un águila gigante; el cuerpo, las patas traseras y la cola de caballo. Destacan las garras de las patas delanteras, que miden unos quince centímetros cada una. Además, el pico del hipogrifo es de color plata, parecido al acero y tienen ojos de color naranja brillante. Una vez que te recuperas de la impresión de ver a un hipogrifo, aprendes a distinguir que tiene pelaje en vez de plumas.

Los hipogrifos tienen alas que pueden medir más de tres metros de longitud y es posible encontrarlos en múltiples colores: gris, bronce, negro o castaño brillante.

Se ha hecho famoso gracias a la saga de Harry Potter

Comportamiento, reproducción y alimentación

Los hipogrifos son criaturas muy orgullosas y no toleran a cualquiera, sin embargo, pueden domesticarse fácilmente, siempre y cuando lo haga un experto. Si alguna vez te encuentras con un hipogrifo debes saber que es importante mirarlo a los ojos al aproximarse a él y no apartar la vista. Desde una corta distancia, se le debe hacer una reverencia para demostrarle al animal que se tienen buenas intenciones. Si el hipogrifo te devuelve el saludo, estás fuera de peligro y puedes acercarte a él para saludarle.

Hay que ser muy educados con los hipogrifos, pues en caso de ofenderlos, pueden atacar con sus poderosas y mortales garras. En caso de inclinarse ante un hipogrifo y si él no devuelve el saludo, lo mejor es alejarse enseguida. A pesar de que son muy orgullosos y pueden ser violentos, los hipogrifos son considerados animales muy fieles, leales y protectores con aquellos que hayan conseguido su confianza.

Por otra parte, los hipogrifos se reproducen y construyen nidos en el suelo donde depositan un únicamente huevo. El huevo puede eclosionar en veinticuatro horas. Las crías de hipogrifo pueden volar en una semana, pero necesitan de unos cuantos meses antes de ser verdaderamente fuertes para realizar largos viajes. Según Ariosto y demás autores del medievo, los hipogrifos pueden viajar a la luna.

En cuanto a la alimentación, un hipogrifo come insectos, pequeños mamíferos y pájaros. También puede alimentarse de gusanos.

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