¿Qué es el aposematismo y cómo puede ayudar a un animal a sobrevivir?

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Contenido del artículo

El aposematismo es un mecanismo de defensa que poseen reptiles, insectos, anfibios e, incluso, algunos mamíferos. Tiene como fin advertir a los depredadores de que se encuentran ante un animal venenoso o dotado de alguna característica especialmente tóxica o desagradable.

Existen numerosos ejemplos en el mundo animal. Por ejemplo, la avispa cartonera tiene las glándulas de veneno muy visibles. También, la llamativa coloración roja y negra que luce la rana Ranitomeya reticulata indica que hay que evitar el contacto con ella. El motivo es que posee un potente veneno neurotóxico. Otro importante ejemplo de aposematismo es el aviso sonoro que producen las serpientes de cascabel. Sin duda, el ser humano llega a sentir auténtico pánico ante este sonido.

El aposematismo

El aposematismo se refleja normalmente de manera visual. Una de las formas es la coloración brillante de los animales. Esto se debe a que, por norma general, los seres más brillantes son los que poseen glándulas venenosas más letales. Ahora, la emisión de sonidos también es muy importante dentro de esta particularidad.

Funcionamiento del aposematismo

Si de algo sirve el aposematismo es para que los diversos seres que lo poseen se protejan ante la cercanía de un animal peligroso. Para que estas señales de advertencia sean efectivas debe existir un conocimiento previo por parte del atacante de lo que significa la señal visual o sonora que emite la posible presa venenosa. Este conocimiento puede ser instintivo. Es decir, heredado o de reacción de evitación aprendida por una mala experiencia previa.

Sin duda, es un mecanismo de defensa muy efectivo. De este modo, el ser que lo posea no tendrá que desarrollar otras formas de protección, pues este hecho ya cumple con su cometido. Así, los animales con aposematismo se ven libres de depredadores en la mayoría de los casos. Igualmente, esta característica es propia de algunas plantas. Las que son relativamente tóxicas saben mal o tienen espinas. De esta forma, llaman la atención para advertir a los consumidores que no se deben probar.

Animales con aposematismo

Las avispas y las abejas son las especies con aposematismo más comunes y conocidas. Presentan un patrón de anillos de colores amarillos y negros claramente visibles con el que muestran a todo aquel que las rodea que poseen un aguijón venenoso. Estas no dudarán en usarlo cuando se sientan en peligro o atacadas.

Por otra parte, las orugas también se aprovechan de su coloración para protegerse de sus depredadores naturales. De ahí la gran variedad de tonos y formas que poseen estos animales. Te preguntarás qué peligro puede tener una oruga, pues bien, la respuesta es muy sencilla. Estas avisan de la presencia de toxinas que se acumulan en su cuerpo al consumir algunas sustancias tóxicas o de mal sabor. De esta forma, advierten que son venenosas a través de sus coloraciones llamativas y brillantes.

Ranas

Por otro lado, las ranas dardo o las ranas punta de flecha son otro ejemplo de animales con aposematismo. Estas advierten que son venenosas mediante los curiosos tonos que caracterizan su piel. Esta acumula sustancias sumamente venenosas.

Aposematismo

Serpientes de coral

Las serpientes de coral destacan por los anillos de colores que lucen a lo largo de su cuerpo. Sin duda son extremadamente peligrosas. Las más conocidas son aquellas que presentan el siguiente orden de anillos: rojo, negro y blanco.

El pez león

El pez león se hace notar por sus llamativas rayas rojas y blancas. Este ser tiene un aspecto curioso y amenazador. Las espinas que sobresalen de sus aletas dorsales tienen glándulas venenosas que acumulan un poderoso veneno capaz de afectar gravemente a mamíferos grandes.

Mariquitas

Las mariquitas, con frecuencia, presentan colores rojos o amarillos de tonos vivos. Estos colores son una señal de su mal sabor. De esta manera, los depredadores que las prueban deciden no volver a catar a un animal con su mismo aspecto.

Mariposa Monarca

Este insecto presenta una coloración naranja, negra y blanca. Se alimenta de unas plantas del género Asclepias que tienen un alto componente tóxico. Ahora, lejos de verse afectada, acumula estos tóxicos en su organismo como mecanismo de defensa ante sus depredadores.

Mariposa Virrey

Por otra parte, la mariposa Virrey también es tóxica y presenta una coloración casi idéntica a la anterior. Gracias a ello, los depredadores solo tienen que reconocer un patrón de coloración para saber a qué se atienen si la devoran.

Salamandras

Las salamandras presentan toxinas cutáneas y, muchas veces, otros elementos tóxicos que pueden pulverizar a distancia. La mayoría de ellas advierte a sus depredadores del peligro al que se enfrentan gracias a los colores amarillo y negro que caracterizan a la especie común.

Mofetas

Son mamíferos negros y blancos, motivo por el que no lo tienen fácil a la hora de camuflarse en los ecosistemas en los que habitan. Ahora, curiosamente son los indicadores de una defensa oculta: un olor fétido que segregan sus glándulas anales. Se trata de uno de los pocos ejemplos de aposematismo animal en mamíferos.

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