Las misteriosa migración de las mariposas monarca

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on telegram
Share on email

Contenido del artículo

Hace muchas décadas que la misteriosa migración de las mariposas monarca desde Canadá hasta México llama la atención de los científicos de todo el mundo. El motivo de esta curiosidad es que se desconocían las razones por las que estos insectos emprendían tan largo viaje, y porque no se conoce ningún otro lepidóptero que viaje a tanta distancia. Pero, tras veinte años de investigación, por fin se ha desvelado el secreto. ¿Quieres conocerlo? ¡Sigue leyendo!

¿Cuál es el motivo por el que se produce la migración de las mariposas monarca?

Para poder descubrir el por qué de la migración de las mariposas monarca, se marcó a un gran número de ejemplares de esta especie para seguir su vuelo durante más de veinte años. Y, tras analizar los datos de estos viajes, han descubierto lo que puede desencadenarlos: el ángulo del Sol de mediodía, que cambia con el tiempo y a medida que uno se acerca al ecuador.

Ese «factor ambiental crítico» también parece ayudar a las monarcas a cronometrar sus viajes diarios y el final de su migración otoñal, dice Steven Reppert, un neurobiólogo de la Escuela de Medicina de la Universidad de Massachusetts en Worcester que estudia las migraciones de las monarcas, aunque él no participó en este trabajo.

La migración anual de monarcas (Danaus plexippus) desde los Estados Unidos y el este del Canadá a una pequeña región del suroeste de México ha desafiado durante mucho tiempo la comprensión. Hace diez años, los estudios de laboratorio y de campo mostraron que estas mariposas tienen un reloj interno en sus antenas que les ayuda a navegar basándose en los movimientos horizontales del Sol. Pero nadie sabía cuál era el detonante de su viaje, o cómo se movían en sus viajes diarios.

misteriosa migración mariposas monarca

Voluntarios para monitorizar la migración de las mariposas monarca

Para poder estudiar este fenómeno a fondo, una organización sin fines de lucro llamada Monarch Watch comenzó a distribuir etiquetas adhesivas del tamaño de la uña del dedo meñique a miles de voluntarios, quienes las colocaron en las monarcas que volaban por su área y registraron las fechas y ubicaciones de cada etiqueta. El programa lo promovió la Universidad de Kansas en Lawrence que inició el programa en 1992. Después de que las mariposas llegaran a su destino en el suroeste de México, los voluntarios de allí buscaron las etiquetas. En total, reunieron más de 13.000.

Sabiendo que el sol influye en el vuelo de las mariposas, los investigadores calcularon el ángulo del Sol de mediodía en el lugar donde se había producido el etiquetado. Suponiendo que la marcación se produjo hacia el comienzo de la migración -ya que los observadores comenzaron su trabajo una vez que divisaron a las primeras migrantes- los investigadores descubrieron que la mayoría de las monarcas emprendían el vuelo cuando el ángulo del Sol era de unos 57° sobre el horizonte al mediodía, independientemente del lugar del que partieran. Parece haber una ventana de oportunidad para el vuelo, cuando el Sol de mediodía está entre 57° y 48°, según señalan los autores de la investigación.

Pero, además, parece ser también que las monarcas continúan su viaje basándose en el ángulo del Sol. Analizando estadísticamente dónde y cuándo ocurrió la marcación, el equipo calculó que las mariposas se aceleran desde unos 17 kilómetros por día más al norte hasta unos 47 kilómetros por día a mitad de la migración. Luego, más al sur, volvieron a bajar la velocidad a 17 kilómetros por día. Ese patrón sigue la forma en que el ángulo del Sol cambia de norte a sur, y coincide con las velocidades predichas por un estudio separado basado en los «dormideros» nocturnos de las monarcas, donde se agrupan en los árboles mientras descansan.

El ángulo del sol, factor determinante en el proceso

El nuevo estudio añade una importante pieza al rompecabezas de la migración de las mariposas y su potencial declive. Durante las dos décadas, el número de monarcas migratorias ha fluctuado bastante, lo que hace temer que estén desapareciendo. Cuando Taylor y sus colegas examinaron los datos de las marcas recuperadas en México, llegaron a la conclusión de que las monarcas que comienzan más tarde en el otoño -cuando el Sol está en un ángulo más bajo- tienen menos probabilidades de sobrevivir. En los años en que hubo muchos inicios tardíos, por ejemplo, se recuperaron muy pocas mariposas marcadas en México y las poblaciones allí eran más bajas.

Por tanto, acertar en el momento exacto en el que deben comenzar las migraciones para que sean exitosas para las migraciones exitosas podría ayudar a los conservacionistas a evaluar cómo los factores externos -incluido el cambio climático- afectan a las monarcas en este peligroso viaje.

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on telegram
Share on email

Deja un comentario