El camuflaje de los animales: su arma secreta para defenderse

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Algunos animales son unos expertos del camuflaje y tienen la habilidad del mimetismo. Esta capacidad les permite parecerse a otros organismos o a elementos de su entorno para obtener alguna ventaja. Esta técnica la utilizan tanto depredadores como presas. Aunque pueda parecer algo bastante simple, el camuflaje de los animales es algo realmente asombroso y curioso. ¿Quieres saber más sobre esta curiosa habilidad?

El camuflaje de los animales

Inmovilidad

Esta técnica es una de las más sencillas, aunque no por eso la menos efectiva. El animal permanece totalmente quieto en un lugar, lo que provoca que acabe confundiéndose con el entorno. Este tipo de camuflaje lo utilizan, sobre todo, ciertos reptiles y es efectivo ante aquellos animales que solo son capaces de detectar la presencia de otro a través del movimiento.

Coloración

Es una de las técnicas más espectaculares y llamativas. El animal, con el fin de camuflarse, adapta su cuerpo a los tonos del hábitat en el que se encuentra. Gracias a esta habilidad, el animal consigue mezclarse con el paisaje y pasar desapercibido ante los ojos de cualquier depredador o presa.

Cuando se habla de esta técnica, el primer animal en el que se piensa es el camaleón. Sin embargo, este reptil no cambia de color según aquello que lo rodea, sino por su estado psicológico o a causa de la temperatura que hay en el ambiente. La que sí cambia de color con el fin de camuflarse es la sepia. En pocos segundos es capaz de cambiar el color y la textura de su piel, lo cual la hace prácticamente imperceptible a simple vista.

Los animales se camuflan para sobrevivir

La liebre ártica, por su parte, cambia su pelaje según la estación del año. En invierno es blanca y puede esconderse entre la nieve, mientras que el resto del año es marrón. Aunque no es un cambio de color como el de la sepia, es otro tipo de técnica que le permite camuflarse con el entorno.

Cripsis por patrón

Este sistema de camuflaje hace referencia a la habilidad que desarrollan algunos animales para simular la textura de aquellos elementos que los rodean. Normalmente esta habilidad va acompañada de la cripsis por coloración para crear una mimetización perfecta. El ejemplo vuelve a ser la sepia, que además de cambiar de color, simula la textura de aquello que hay a su alrededor para volverse prácticamente invisible a los ojos de cualquier otro animal.

Otros tipos de camuflaje

Todas las técnicas que hemos comentado tienen que ver con el engaño visual. Pero hay animales que alteran su olor o sonido para camuflarse de aquellos animales que tienen más desarrollado el olfato o el oído. Dentro de este grupo entrarían las polillas, que emiten ultrasonidos para despistar a los murciélagos, que son sus mayores depredadores.

Los reyes del camuflaje

Además del camaleón, la sepia y la liebre ártica, hay otros animales que pueden volverse prácticamente invisibles. Es el caso de la mantis orquídea, un insecto depredador que se parece a una flor y consigue atrapar así a insectos polinizadores. También destacaríamos el sapo hoja y el gecko de cola de hoja, que consiguen esconderse perfectamente entre la hojarasca del suelo. Y un caso curioso es el del cangrejo decorador, que se construye él mismo un disfraz utilizando algas, esponjas o pequeños animales marinos para mezclarse con el entorno.

Otros grandes reyes del disfraz son el grillo, que se camufla entre las hojas gracias a su color; el pulpo, que puede cambiar su forma y textura; el pulpo mimo, que es capaz de hacerse pasar por otro animal; la pica americana, un roedor que por su tamaño y color puede camuflarse entre las piedras; y la lechuza, cuyo plumaje tiene un color muy parecido al de su entorno. Pero hay muchísimos otros, ¿conoces alguno más?

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