Los 10 animales más lentos del mundo que no te ayudarán si tienes prisa

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“¡Eres más lento que una tortuga!” “Eres como un perezoso”. Seguro que estas frases las conoces e incluso puede que las hayas utilizado de alguna forma. El reino natural nos ofrece millones de especies: unas resaltan por su velocidad; otras, por la ausencia de esta. Estos son los 10 animales más lentos del mundo. Sí, aquellos que en caso de una emergencia no podrás confiar en su premura.

Y es que hay animales que son capaces de recorrer kilómetros en apenas unos minutos; otros tienen tal fuerza que podrían derribar un árbol con muy pocos golpes. En otros casos, la característica más destacada es el poder de su mandíbula o su capacidad para el mimetismo. Sin lugar a dudas, la naturales está llena de especies animales sorprendentes y asombrosas. Y entre ellas, todos estos animales extremadamente lentos, algunos de los cuales seguro que te sorprenderá.

Los 10 animales más lentos del mundo que no sabías que lo fueran

Existe una razón para que la naturaleza les haya dotado de esta particular característica; en algunos casos, como veremos, tiene que ver con su propio metabolismo, en otros, a la pesada carga que soportan en sus hombros. ¿Quieres descubrir cuáles son los animales más lentos del mundo? ¡Sigue leyendo!

Los manatíes

Los animales más lentos del mundo

Se les conoce también como vacas marinas, y son unos mamíferos de gran tamaño -pueden alcanzar incluso los cuatro metros de longitud-. Se alimentan de hierbas y plantas acuáticas en las aguas dulces próximas a los mares. Les reconocerás porque a pesar de tener aletas, no las utilizan porque prefieren flotar cómodamente en el agua. Solo cuando tienen hambre pero no alimento cerca hacen el esfuerzo de moverse. Eso sí, a una velocidad lentísima de 5Km/h.

Esta lentitud y estilo de vida tranquilo es en realidad un peligro para su propia supervivencia, pues son fácilmente apresables por los humanos, no porque los exploten, pero sí porque permanecen demasiado cerca de los barcos y se lastiman.

El monstruo de Gila

El monstruo de gila

No es ningún chiste español sino un lagarto venenoso que vive en las zonas desérticas de México y Estados Unidos. En realidad, para los humanos no supone un peligro, pues su lentitud a la hora de moverse implica que en caso de encuentro con él puedes reaccionar rápidamente. Él lo hará con mucha parsamonía.

Es pequeño y ligero (no más de un kilo) y se desplaza a una velocidad máxima de 6 ms/s, y eso en el mejor de los casos, ya que la capa de grasa que acumula en la cola para la época de hibernación y/o sequí hace que sea más lento habitualmente.

Los caballitos de mar

Los cabaillitos de mar son uno de los animales más lentos del mundo

Son muy monos y siempre nos parecen dragones de agua. Lo cierto es que su vida es relativamente tranquila, amarrados a los corales y plantas acuáticas con su cola prensil. Es el único pez capaz de nadar en posición vertical y con el cuerpo en un perfecto ángulo recto con la cabeza.

En las raras ocasines en las que se desplaza, lo hace a una velocidad de 0,8 km/h, de ahí que esté considerado como uno de los animales más lentos del mundo. Ojo, pero lo hace con el objetivo de alimentarse así de los pequeños invertebrados que aspira como alimento.

El Loris Lento Pigmeo

Loris Lento Pigmeo

Este es uno de los primates más raros y más lentos. Suele vivir en las arboleda de zonas tropicales de Laos, Camboya, China y Vietnam. Es de pequeño tamaño, con un peso medio de 500 gramos y una longitud 20 cm. Su ritmo de vida es muy tranquilo, a una velocidad de desplazamiento de 55,5 cm por segundo, y vive principalmente de noche. Si se siente amenazado, como es lento de movimientos, inyecta en el predador una especie de veneno.

Los koala

animales más lentos del mundo

Los koalas son unos animales de apariencia tierna, sí, pero son extremadamente tranquilos y lentos en sus movimientos. Ojo, porque a pesar de esta característica son trepadores expertos, por lo que pueden huir hacia zonas poco accesibles para sus depredadores. Su velocidad máxima es 20 km/h, algo nimio en comparación con otros marsupiales como ellos.

Agachadiza americana

Agachadiza americana

También entre las aves se encuentran algunas de las especias de animales más lentos del mundo, como es el caso de la agachadiza americana. Es un ave migratoria, de gran cuerpo, que suele vivir en las zonas costeras. Su movimiento es de 222 cm por segundo, por lo que os podeís imaginar la magnitud de lentitud de la que estamos hablando.

Los nematodos

nematodos

También entre los invertebrados nos encontramos con algunos de los animales más lentos del mundo. En el caso de este gusano de microscópico tamaño, se alimenta de bacterias, y es tan lento y perezoso que son estas las que llegan a él (básicamente se queda con el alimento que consigue sin esfuerzo). Es uno de los invertebrados más abundantes en nuestros suelos, sí, pero también están presentes en el agua, y pueden atacar al hombre y a otros animales.

El tiburón de Groenlandia

animales más lentos del mundo

Seguro que te sorprende encontrar a una especie de tiburón entre los animales más lentos del mundo. Pero lo es. Tanto que incluso se le conoce como el “tiburón dormido”. Su vida en los fondos marinos ha hecho que sea casi completamente ciego, por lo que en realidad se mueve solo por el olfato, y se alimenta de aquello que está cerca de su boca (sin distinguir entre plantas, peces o incluso piedras). Se mueve a una velocidad máxima de 2,5km/h, pero, eso sí, puede vivir unos 400 años.

Pangolín Gigante

Pangolín Gigante

Este animal vive en África y su capacidad de movimiento es solo de 3,6 km/h. Se alimenta de hormigas y termitas que cogen con su larga lengua. Llegan a pesar 33 kilos, y cuenta con un escudo por todo el cuerpo que les hace ser temidos entre sus predadores. También entre otros animales, por lo que son animales bastante solitarios.

El animal más lento del mundo

caracol de jardín, el más lento del mundo

Y, por fin, desvelamos cuál es de entre todos ellos, el animal más lento del mundo. Es curioso, porque está más cerca de lo que pensamos: el caracol de jardín. Este es uno de los moluscos terrestres más populares. Lleva su casa a cuestas a una velocidad supersónica de 1,3 centímetros por segundo. La secrección que expulsan cuando se mueven les alivia la fricción con la superficie.

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