¿Existe el altruismo en el mundo de los animales? ¿Cuáles lo realizan?

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El altruismo consiste en procurar el bien ajeno aun a costa del propio. Esta cualidad a menudo se asocia a los humanos, pero los animales también tienen sentimientos que les impulsan a actuar así. Es más, cada vez hay más personas, sobre todo las que conviven con un animal, que aseguran que sus mascotas también tienen sentimientos que les impulsan a actuar de una forma altruista. ¿Tú sabías que existe el altruismo en el mundo de los animales?

Altruismo en el mundo de los animales

En la naturaleza hay numerosas manifestaciones altruistas, y no todas provienen de parte del hombre. Este comportamiento y la certeza de que existe el altruismo en el mundo de los animales puede demostrarse a través de ejemplos.

La adopción

Se ha observado que algunos mamíferos han adoptado a un cachorro que ha perdido a su madre. Normalmente esta situación se ha dado dentro de una misma manada y ha sido una hembra adulta dentro del mismo grupo la que ha adoptado y ha cuidado de ese cachorro como si fuera suyo.

Los animales pueden ser altruistas

También se han documentado casos en los que la hembra de una especie ha adoptado a un cachorro de otra. Esto se ha visto, sobre todo, en gatos amamantados por una perra o una gorila cuidando a un perro cachorro.

En el primer caso se podría llegar a la conclusión de que esa adopción puede reportar un beneficio dentro del grupo. Es decir, puede ser una estrategia reproductiva, ya que ese cachorro será adulto, o simplemente de aumentar el número de la manada para ganar fuerza grupal. Sin embargo, en el segundo caso la madre adoptiva no obtiene nada a cambio, ya que no habrá posibilidades de reproducción, y es complicado que dos especies diferentes luchen por un mismo objetivo posteriormente.

Ayuda y protección

Si el ejemplo anterior no te convence, tenemos más. Los delfines y cetáceos suelen rescatar a un miembro del grupo que esté en peligro, incluso intentan ayudar a miembros de otras especies si creen que tienen dificultades. Se han registrado casos de humanos que han estado a punto de ahogarse y han sido delfines los que los han empujado hacia la superficie para que respirasen. También se han visto imágenes de elefantes ayudando a otros que han podido quedarse atrapados.

Recordemos además un caso en concreto que se documentó en el 2009 en el que dos investigadores presenciaron en la Antártida como una foca huía de un grupo de orcas que querían devorarla. Justo en ese momento una pareja de ballenas jorobadas se interpusieron. Recordemos que las jorobadas comen pescado y crustáceos, por lo que no obtenían nada a cambio de salvar a aquella indefensa foca. Pero lo hicieron. Se han registrados otros actos heroicos por parte de las ballenas jorobadas, como la vez en la que una de ellas evitó que un tiburón tigre atacara a una buceadora.

También en los perritos de las praderas se han observado comportamientos altruistas. Uno de ellos actúa como vigía y alerta al resto si se acerca un peligro. Esto supone, para él, estar en peligro para proteger al resto del grupo. Este mismo comportamiento se ha observado también en los suricatos.

Los animales y el altruismo

Los animales tienen sentimientos

Los animales tienen sentimientos y son estos los que les llevan a realizar actos altruistas. Y el sentimiento que suele provocar este modo de actuar es la empatía. Con todo esto queremos decir que muchos animales sienten empatía tanto hacia miembros de su misma especie y manada como hacia otras.

La ciencia apoya esta afirmación, así como también reconoce que de momento no se puede comprobar la intensidad o grandeza de los sentimientos, tampoco en qué porcentaje pueden ser iguales a los que tiene un humano. Probablemente haya diferencias, ya que la capacidad que tiene un humano para crear a partir de las emociones no se ha podido ver en ninguna otra especie, por lo que parece obvio que hay algunas diferencias.

Aún hay muchas personas que asocian la forma de actuar de un animal al instinto y no al sentimiento. Incluso científicos, a pesar de haber pruebas que afirman lo contrario, siguen pensando que un animal no puede mostrar sentimientos humanos. Pero ¿qué pasa con la alegría de un perro cuando ve que su dueño llega a casa? ¿No es acaso ese un sentimiento? Incluso se registró un caso en el que una manada de pecaríes, tras perder a uno de sus miembros, volvió una y otra vez al lugar en el que estaba el cuerpo. Intentaron despertarlo varias veces y después se quedaron con él, como si lo velaran. Esto demuestra que ellos también entienden lo que es perder a alguien y sienten dolor.

Nosotros creemos que ellos, al igual que nosotros, pueden sentirse solos, tristes, celosos… Quizá no los sienten de la misma forma, pero que sienten es algo que está mucho más que demostrado.

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